Cuando se crea una aplicación informática, ya sea un juego, una herramienta de productividad o una plataforma de comercio electrónico, es fundamental asegurarse de que funcione correctamente.
Esto puede parecer obvio, pero la realidad es que incluso los programadores más experimentados pueden cometer errores. Y es aquí donde entran en juego los tests.
¿Por qué es importante probar?
El testeo es el proceso de verificar que una aplicación cumple con los requisitos y funciona como se espera. Esto es crucial por varias razones: evita errores, mejora la calidad, y ahorra tiempo y dinero.
¿Cómo se prueba una aplicación?
Un test no es más que un programa, es decir, código, que realiza pruebas sobre los componentes de la aplicación, comprobando que funcionan como se espera. Existen diferentes tipos de test, los más típicos son:
- Los tests unitarios: verifican que cada componente de la aplicación funcione correctamente de forma individual.
- Los tests de integración: verifican que los componentes trabajen juntos de forma efectiva.
- Los tests de sistema: verifican que la aplicación completa funcione como se espera.
Sin ninguna duda los test marcan la diferencia entre las aplicaciones informáticas. La mejora de calidad y la seguridad que estos test, cuando están bien planteados, aportan a los proyectos es abismal. Desgraciadamente, incluso en ámbitos profesionales, es muy habitual que no se les preste ninguna atención. Y, créanme, lo sé por experiencia propia, los proyectos de software, en cuanto alcanzan una envergadura suficiente, sufren muchísimo. Bueno, los que en realidad sufrimos somos los que tenemos que lidiar con ellos y, por supuesto, quien los paga.
Por eso, si estás comenzando a realizar tus primeras aplicaciones informáticas, no dudes en invertir todo el tiempo que necesites para dominar el desarrollo con tests, a la larga ahorrarás mucho tiempo y evitarás mucho sufrimiento.